Praga en 3 días: itinerario completo para una primera visita

Tres días son suficientes para hacer una primera visita bastante completa a Praga.

No para verlo absolutamente todo —eso sería imposible y además bastante agotador—, pero sí para conocer los grandes lugares históricos, caminar por sus barrios más famosos y reservar una parte del viaje para descubrir una Praga que muchos visitantes dejan fuera.

Este itinerario está pensado para hacer gran parte del recorrido caminando, utilizar tranvía o metro solamente cuando realmente merece la pena y evitar cruzar la ciudad continuamente de un extremo a otro.

La idea es sencilla:

Día 1: Ciudad Vieja, Josefov y centro histórico.

Día 2: Puente de Carlos, Malá Strana y Castillo de Praga.

Día 3: Vyšehrad, Vinohrady y Žižkov.

Vamos.

Praga, República Checa

Día 1: Staré Město, Josefov y el corazón histórico

El primer día lo dedicaría al centro histórico.

Es la Praga que probablemente tienes en la cabeza antes de viajar y, aunque en Alfon Explora nos guste salir de los recorridos habituales, tampoco tendría ningún sentido venir por primera vez y hacer como si la Plaza de la Ciudad Vieja no existiera.

Empieza por la Plaza de la Ciudad Vieja

Comenzaría la mañana en Staroměstské náměstí, la Plaza de la Ciudad Vieja.

Aquí tienes algunos de los edificios más reconocibles de Praga: la Iglesia de Nuestra Señora de Týn, la iglesia barroca de San Nicolás y el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja.

Y, por supuesto, el Reloj Astronómico.

Cada hora reúne a una cantidad considerable de personas esperando su pequeño espectáculo mecánico.

¿Es imprescindible esperar media hora delante del reloj?

No.

¿Merece verlo si coincide mientras estás allí?

Sí.

Lo importante es no convertir cinco minutos de mecanismo medieval en el acontecimiento central de tu jornada.

Reloj Astronómico

Sube a la torre del Ayuntamiento si quieres una primera panorámica

Si quieres empezar el viaje entendiendo cómo está organizada la ciudad, puedes subir a la torre del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja.

Desde arriba se distingue perfectamente el entramado de tejados de Staré Město, las torres de Týn y, al otro lado del Moldava, el Castillo de Praga.

También puedes dejar las panorámicas para otros puntos del viaje, como Petřín, Vyšehrad o la Torre de Televisión de Žižkov.

No necesitas subir a todas las torres de Praga para demostrar nada.

Pasea sin ruta demasiado estricta por Staré Město

Desde la plaza caminaría por las calles del casco histórico sin intentar convertir cada edificio en una parada.

Uno de los grandes placeres de Praga está precisamente en los trayectos entre monumentos.

Puedes acercarte a la Torre de la Pólvora, recorrer Celetná, pasar por la Casa Municipal y continuar después hacia la zona de Josefov.

Josefov y el antiguo Barrio Judío

Reservaría parte del final de la mañana o comienzo de la tarde para Josefov.

Aquí se concentran las principales sinagogas históricas de Praga y el Antiguo Cementerio Judío.

Si quieres visitar los interiores, calcula varias horas.

Si únicamente quieres conocer el barrio exteriormente y entender dónde se encuentra dentro de la ciudad, puedes hacer una visita bastante más breve.

Mi recomendación sería decidirlo antes.

Entrar apresuradamente en cuatro sinagogas porque aparecen en una lista no tiene demasiado sentido. Si te interesa realmente la historia judía de Praga, dale el tiempo que merece.

Tarde junto al Moldava

Después de Josefov caminaría hacia el río.

Puedes recorrer parte de la ribera y acercarte al Rudolfinum, continuar hacia el Puente de Carlos o simplemente buscar algún punto desde el que observar Malá Strana y el Castillo al otro lado.

Pero yo no cruzaría todavía el Puente de Carlos como visita principal.

Lo dejamos para mañana temprano.

A última hora de la tarde probablemente estará lleno.

Termina el día entre Nové Město y la Plaza de Wenceslao

Por la tarde-noche puedes bajar hacia Václavské náměstí, la Plaza de Wenceslao.

No es una plaza tradicional, sino una enorme avenida que ha sido escenario de algunos de los grandes acontecimientos de la historia contemporánea checa.

En su parte superior se encuentra el Museo Nacional.

La zona también está llena de restaurantes, tiendas y transporte, por lo que resulta sencilla para terminar el primer día.

Día 2: Puente de Carlos, Malá Strana y Castillo de Praga

Este es probablemente el día más monumental del viaje.

Y precisamente por eso empezaría pronto.

Cruza el Puente de Carlos por la mañana

Si quieres disfrutar realmente del Karlův most, intenta llegar relativamente temprano.

A media mañana y durante buena parte de la tarde puede convertirse en una procesión humana.

A primera hora cambia bastante.

Cruza despacio, observa las esculturas, mira hacia el Castillo y disfruta también de las vistas del Moldava.

No necesitas atravesarlo abriéndote paso entre paraguas de grupos organizados para afirmar que lo has conocido.

Malá Strana, Praga

Malá Strana

Al otro lado entrarás en Malá Strana, uno de los barrios históricos más bonitos de Praga.

Aquí merece la pena bajar el ritmo.

Pasa por la plaza de Malá Strana, entra en alguna de las calles laterales y ve ascendiendo poco a poco hacia el Castillo.

También puedes acercarte al Muro de Lennon si tienes curiosidad, aunque personalmente no organizaría el día alrededor de él.

Subida al Castillo de Praga

Puedes llegar al Castillo caminando desde Malá Strana o utilizar el tranvía si quieres ahorrarte parte de la subida.

El complejo es enorme.

No pienses en él únicamente como un castillo tradicional: dentro encontrarás patios, iglesias, palacios y diferentes edificios históricos.

La gran protagonista es la Catedral de San Vito.

También están el Antiguo Palacio Real, la Basílica de San Jorge y el famoso Callejón del Oro.

Puedes caminar por determinadas partes del complejo gratuitamente, pero necesitas entrada para visitar los principales interiores.

Calcula aproximadamente entre dos y tres horas si quieres conocerlo con cierta tranquilidad.

No tengas prisa por bajar

Después del Castillo caminaría hacia Hradčany, la zona histórica que lo rodea.

Muchos visitantes terminan el circuito del Castillo y bajan inmediatamente hacia el centro.

Yo aprovecharía para caminar un poco por esta parte de Praga.

Si todavía tienes energía, puedes continuar hacia Nový Svět, una pequeña zona de calles históricas mucho más tranquila que los grandes recorridos turísticos.

Atardecer en Petřín o regreso por Malá Strana

Para terminar el día tienes dos opciones.

Si todavía tienes piernas, puedes acercarte hacia la colina de Petřín y disfrutar de las vistas.

Si el cuerpo empieza a comunicar oficialmente el final de las negociaciones, baja tranquilamente otra vez hacia Malá Strana, cena por la zona y vuelve al centro.

Praga seguirá allí mañana.

Día 3: Vyšehrad, Vinohrady y Žižkov

Aquí empezaría la parte que más me interesa.

Ya has visto el Reloj Astronómico.

Has cruzado el Puente de Carlos.

Has entrado en el Castillo.

Perfecto.

Ahora podemos alejarnos un poco de la Praga que visita prácticamente todo el mundo.

Mañana en Vyšehrad

Empezaría el tercer día en Vyšehrad.

Esta antigua fortaleza se encuentra sobre una colina junto al Moldava y está profundamente relacionada con los primeros relatos e identidad histórica de Praga.

Dentro del recinto puedes visitar la Basílica de San Pedro y San Pablo, pasear junto a las murallas y conocer el cementerio de Vyšehrad, donde están enterradas algunas de las grandes figuras de la cultura checa.

Pero incluso aunque no entres en ningún edificio, merece la pena venir.

Hay jardines, senderos y excelentes vistas sobre el río.

Y la sensación es completamente distinta a la del Castillo de Praga.

Dedicaría aproximadamente dos horas a recorrer la zona sin demasiada prisa.

Continúa hacia Vinohrady

Después iría hacia Vinohrady.

Aquí no vienes buscando una colección de monumentos.

Vienes a conocer una parte de Praga donde la ciudad empieza a sentirse bastante más cotidiana.

Puedes caminar alrededor de Náměstí Míru, ver la Iglesia de Santa Ludmila, recorrer calles residenciales y buscar algún restaurante o cafetería para comer.

Es también una buena zona para hacer una pausa después de dos días intensos de turismo.

Žižkov: una Praga diferente

Por la tarde continuaría hacia Žižkov.

Históricamente ha sido uno de los barrios con más personalidad de Praga y sigue teniendo una imagen bastante diferente de Staré Město o Malá Strana.

Su elemento más visible es imposible de pasar por alto:

la Torre de Televisión de Žižkov.

Mide más de 200 metros y durante años estuvo acompañada por los famosos bebés gigantes del artista checo David Černý trepando por su estructura.

Es probablemente uno de los edificios que más opiniones enfrentadas provoca en Praga.

Hay gente que lo considera horroroso.

Hay gente que lo encuentra fascinante.

Y probablemente las dos tengan razón.

Puedes subir a la torre si quieres terminar el viaje con una panorámica completamente diferente de la ciudad.

Termina el viaje sin lista

La última tarde-noche no la llenaría con cuatro visitas más.

Buscaría un pub, una cervecería o un restaurante por Žižkov o Vinohrady y dejaría simplemente que terminara el día.

Porque después de tres jornadas probablemente hayas entendido ya algo importante:

Praga funciona mucho mejor cuando dejas de tratarla como una colección de casillas que tienes que marcar.

¿Y si llueve?

No cambiaría completamente el itinerario.

Puedes utilizar los días de peor tiempo para concentrar visitas interiores:

Castillo de Praga

Museo Nacional

Museo Judío

Clementinum

museos y galerías

y dejar Vyšehrad, Petřín o los paseos más largos para cuando mejore.

El tranvía también se convierte en un magnífico aliado cuando el tiempo centroeuropeo decide participar activamente en tus vacaciones.

¿Y si solamente tienes dos días?

Haría los días 1 y 2.

Eso te permite conocer la parte esencial de Praga sin convertir el viaje en una carrera.

Vyšehrad, Vinohrady y Žižkov quedarían para una futura visita.

¿Y si tienes cuatro o cinco días?

Entonces la cosa cambia.

Con cuatro días dedicaría el tercero igualmente a conocer zonas menos turísticas y utilizaría el cuarto para hacer una excursión.

Una de las más sencillas es Karlštejn, a unos 40 minutos en tren.

KARLŠTEJN DESDE PRAGA

Con cinco días también puedes plantearte Kutná Hora, Pardubice u otras zonas de Chequia.

Salir al menos una vez de Praga ayuda muchísimo a entender que el país es bastante más que su capital.

Mi consejo para recorrer Praga en tres días

No midas el éxito del viaje por la cantidad de monumentos que hayas conseguido meter.

Si el primer día te entretienes más de lo previsto en Josefov, cambia el resto.

Si encuentras un sitio donde te apetece quedarte tomando algo, quédate.

Y si el tercer día descubres que prefieres seguir explorando Žižkov en lugar de entrar en otro museo, hazlo.

Este itinerario sirve para organizar Praga.

No para convertirla en deberes.

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Para información sobre alojamiento, transporte, presupuesto, comida, entradas y excursiones puedes consultar también:

GUÍA COMPLETA DE PRAGA

Si llegas en avión, también tienes una guía específica con todas las opciones para llegar desde el aeropuerto hasta el centro:

AEROPUERTO DE PRAGA AL CENTRO

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