¿Pueden independizarse Escocia, Gales e Irlanda del Norte?
Respuesta rápida: Sí, los tres territorios podrían abandonar el Reino Unido, pero necesitarían procesos diferentes. Escocia y Gales no pueden organizar unilateralmente un referéndum vinculante sobre la independencia porque la unión y la Constitución son materias reservadas al Parlamento británico. Irlanda del Norte sí dispone de un procedimiento específico: el secretario de Estado debe convocar una consulta si considera probable una mayoría favorable a integrarse en una Irlanda unida.

Un solo Estado y tres debates distintos
El Reino Unido se llama oficialmente Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Gran Bretaña es la isla formada por Inglaterra, Escocia y Gales; Irlanda del Norte ocupa parte de la isla de Irlanda.
La descripción parece sencilla, pero encierra siglos de uniones, conquistas, tratados, instituciones abolidas y parlamentos recuperados. El resultado no es un Estado federal con una Constitución escrita que establezca un procedimiento común de secesión.
Por eso no existe una respuesta única a la pregunta de si sus naciones pueden independizarse. Escocia celebró un referéndum pactado en 2014. Gales nunca ha votado sobre la independencia. Irlanda del Norte puede abandonar el Reino Unido mediante un mecanismo previsto en el Acuerdo de Viernes Santo y la legislación británica.
Tres nacionalismos, tres historias y tres puertas legales diferentes.
¿Puede Escocia independizarse?
Políticamente, sí. Jurídicamente, necesita la intervención o el consentimiento de Westminster.
Escocia fue un reino independiente hasta que las leyes de Unión de 1706 y 1707 crearon el Reino de Gran Bretaña. Conservó instituciones propias, especialmente sus sistemas jurídico, educativo y religioso. En 1999 recuperó un Parlamento autónomo con competencias amplias.
Ese Parlamento, sin embargo, no es soberano. La Scotland Act de 1998 reserva al Parlamento del Reino Unido materias como la unión entre Escocia e Inglaterra y el propio Parlamento británico.
Por qué pudo celebrarse el referéndum de 2014
El referéndum del 18 de septiembre de 2014 fue posible porque los gobiernos británico y escocés llegaron a un acuerdo. Mediante una orden bajo la sección 30 de la Scotland Act, Westminster transfirió temporalmente al Parlamento escocés la competencia necesaria para organizar una consulta legal.
El resultado fue:
- 55,3 % a favor de permanecer en el Reino Unido;
- 44,7 % a favor de la independencia.
La participación alcanzó el 84,6 %. El proceso fue aceptado por ambas partes porque las reglas, la pregunta y el reconocimiento del resultado se pactaron previamente.
¿Puede Escocia convocar otro referéndum sin permiso?
En 2022 el Tribunal Supremo británico resolvió que el Parlamento escocés no podía legislar unilateralmente para celebrar un nuevo referéndum, aunque se describiera como consultivo y sin efectos jurídicos directos. La consulta se relacionaría con materias reservadas: la unión y el Parlamento del Reino Unido.
La sentencia no declaró que Escocia nunca pueda independizarse. Estableció que Holyrood no tiene actualmente la competencia para organizar por sí solo ese referéndum.
Después de las elecciones escocesas de mayo de 2026, una mayoría de miembros del Parlamento escocés respaldó una nueva solicitud de transferencia temporal de poderes. El Gobierno británico volvió a rechazarla. A fecha de actualización de este artículo, no existe una consulta acordada.
Las posibles vías escocesas
- Una nueva orden de la sección 30. Sería la repetición del modelo de 2014 y la ruta jurídicamente más clara.
- Una ley aprobada directamente por Westminster. El Parlamento británico puede autorizar una consulta o regular el proceso.
- Una victoria electoral convertida en mandato político. Los partidos independentistas podrían presentar unas elecciones como plebiscitarias. Tendría fuerza política, pero no produciría automáticamente la independencia.
- Una reforma constitucional. El reparto de competencias podría modificarse en el futuro.
Una declaración unilateral plantearía problemas de legalidad interna, reconocimiento internacional, reparto de activos, moneda, deuda, fronteras y pertenencia a organizaciones internacionales.

¿Puede Gales independizarse?
También sería posible políticamente, pero el movimiento parte de una posición institucional y social diferente.
Gales fue incorporado al sistema jurídico inglés mediante las leyes del siglo XVI. La devolución de poderes llegó mucho más tarde que en Escocia: la Asamblea Nacional comenzó a funcionar en 1999 y evolucionó hasta el actual Senedd Cymru o Parlamento galés.
El Wales Act de 2017 consolidó un modelo en el que Gales puede legislar sobre las materias no reservadas. Entre las materias reservadas se encuentra expresamente la unión de las naciones de Gales e Inglaterra.
Por tanto, el Senedd no dispone de poder para convocar unilateralmente un referéndum que decida la independencia. Sería necesario que Westminster transfiriera la competencia o legislara directamente.
Por qué el caso galés no es una copia del escocés
Gales tiene identidad nacional, lengua propia, instituciones políticas y un movimiento independentista organizado. Pero su integración histórica con Inglaterra ha sido más prolongada y sus interdependencias económicas, fiscales y administrativas son diferentes.
El apoyo a la independencia ha crecido respecto a décadas anteriores, aunque no existe una mayoría estable comparable con la división casi equilibrada observada en Escocia. Las encuestas dependen mucho de la pregunta, las alternativas ofrecidas y la consideración o no de quienes todavía no han decidido.
Un proceso galés tendría que responder a cuestiones especialmente complejas:
- moneda y banco central;
- financiación de servicios públicos;
- pensiones y deuda;
- frontera con Inglaterra;
- ciudadanía;
- fuerzas armadas;
- pertenencia a la Unión Europea;
- agua, energía y redes compartidas.
Que estas preguntas sean difíciles no hace imposible la independencia. Significa que una mayoría política tendría que construir primero un proyecto suficientemente detallado para negociar con Londres y convencer al electorado.
¿Cómo podría celebrarse un referéndum galés?
La vía más sólida sería un acuerdo entre el Gobierno británico y las instituciones galesas, seguido de una transferencia de competencia o de una ley de Westminster. El mecanismo podría parecerse al utilizado en Escocia, pero no existe un derecho automático a obtenerlo.
La paradoja británica es que el Estado se describe a menudo como una unión voluntaria, pero Escocia y Gales no disponen de un procedimiento unilateral para abandonarla.
Irlanda del Norte: la gran excepción
Irlanda del Norte no se independizaría para crear necesariamente un nuevo Estado. La opción prevista legalmente consiste en permanecer en el Reino Unido o integrarse con la República de Irlanda.
El Acuerdo de Belfast o de Viernes Santo de 1998 reconoce el principio de consentimiento: el estatus constitucional de Irlanda del Norte solo puede cambiar con el apoyo de la mayoría de su población.
La Northern Ireland Act de 1998 establece que el territorio permanece en el Reino Unido hasta que una mayoría vote lo contrario.
¿Quién convoca el referéndum?
La decisión corresponde al secretario de Estado británico para Irlanda del Norte. Puede convocar una consulta y está obligado a hacerlo si considera probable que una mayoría votaría a favor de una Irlanda unida.
La ley no define una fórmula matemática para determinar cuándo existe esa probabilidad. Podrían tenerse en cuenta encuestas, resultados electorales, composición de la Asamblea, evolución demográfica y otras pruebas políticas, pero los tribunales han indicado que el Gobierno no está obligado a publicar una lista cerrada de criterios.
No puede celebrarse otra consulta hasta que hayan pasado al menos siete años desde la anterior.
Harían falta dos decisiones
Una Irlanda unida requeriría el consentimiento democrático en:
- Irlanda del Norte;
- la República de Irlanda.
El acuerdo de 1998 compromete a los gobiernos británico e irlandés a dar efecto a ese resultado. Sin embargo, todavía habría que negociar la forma del nuevo Estado: Constitución, sanidad, impuestos, policía, ciudadanía, símbolos, representación política y protección de la comunidad unionista.
La pregunta “¿quiere una Irlanda unida?” parece sencilla hasta que se intenta explicar cómo funcionaría el día siguiente.

¿Podría Irlanda del Norte convertirse en un país independiente?
El marco actual no ofrece como opción principal un Estado norirlandés independiente. La consulta prevista plantea permanecer en el Reino Unido o formar parte de una Irlanda unida.
Podría imaginarse políticamente una tercera opción, pero exigiría una transformación legislativa y acuerdos mucho más amplios. No es la propuesta central de los principales bloques unionista y nacionalista.
¿Y qué ocurriría con Inglaterra?
Inglaterra reúne aproximadamente el 84 % de la población del Reino Unido y carece de un Parlamento nacional separado equivalente al escocés, galés o norirlandés. Westminster legisla simultáneamente para el conjunto del Estado y, en muchas materias, solo para Inglaterra.
Si Escocia abandonara la unión, el Estado restante podría seguir existiendo con Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, aunque tendría que replantear su nombre, instituciones, símbolos, representación internacional y reparto de activos.
Si Irlanda del Norte se integrara en Irlanda, el nombre oficial perdería su referencia territorial actual. Si también Gales saliera, Inglaterra podría convertirse en el Estado sucesor dominante o negociar una nueva estructura.
El desmembramiento no ocurriría necesariamente de una sola vez ni produciría automáticamente la desaparición completa del Reino Unido.
Las preguntas difíciles del día después
Moneda
Escocia y Gales tendrían que decidir si mantienen temporalmente la libra sin controlarla, negocian una unión monetaria, crean una moneda o preparan una futura entrada en el euro.
Deuda y activos
Habría que repartir deuda pública, edificios, reservas, infraestructuras, equipamiento militar y obligaciones futuras. No existe una fórmula automática aceptada de antemano.
Fronteras
Una Escocia independiente tendría una frontera terrestre con Inglaterra. Gales también. El resultado dependería de la relación comercial con el Estado restante y de una eventual adhesión a la Unión Europea.
En Irlanda, evitar una frontera física ha sido uno de los asuntos más delicados del Brexit. Una reunificación eliminaría la frontera política dentro de la isla, pero trasladaría nuevas preguntas al mar de Irlanda.
Unión Europea
Ningún territorio tendría garantizada una adhesión automática. Tendría que negociar su ingreso, cumplir condiciones y obtener el consentimiento de los Estados miembros. La posición política podría ser favorable, pero el proceso jurídico seguiría siendo necesario.
Ciudadanía
La ciudadanía británica existente, los nuevos pasaportes y la posibilidad de doble nacionalidad formarían parte de las negociaciones. En Irlanda del Norte, el Acuerdo de Viernes Santo ya protege el derecho a identificarse como británico, irlandés o ambas cosas.
¿Es probable que el Reino Unido se rompa?
No existe una única probabilidad porque son procesos independientes.
Escocia posee el movimiento independentista más desarrollado y el precedente de 2014, pero no controla jurídicamente la convocatoria de otro referéndum. Gales ha experimentado un crecimiento del debate, aunque la independencia todavía necesita ampliar mucho su apoyo. Irlanda del Norte cuenta con la vía legal más clara, pero una consulta dependerá de que el Gobierno británico considere probable una mayoría reunificadora.
El Brexit alteró los tres debates. Escocia e Irlanda del Norte votaron mayoritariamente por permanecer en la Unión Europea, mientras el resultado conjunto del Reino Unido fue salir. Esto añadió una nueva pregunta: qué unión ofrece mayor seguridad política y económica a cada territorio.
Conclusión: posible, pero no por el mismo camino
Escocia, Gales e Irlanda del Norte podrían dejar el Reino Unido. No están encerrados para siempre dentro del Estado, pero tampoco tienen tres botones idénticos de autodeterminación.
Escocia necesita recuperar una competencia temporal o conseguir que Westminster legisle. Gales requeriría un acuerdo semejante, partiendo de un movimiento menos consolidado. Irlanda del Norte dispone de un procedimiento establecido en un acuerdo internacional y en la legislación británica.
El futuro del Reino Unido no depende únicamente de cuántas personas deseen marcharse. Depende también de quién puede convocar la votación, qué pregunta se formula y si existe un proyecto creíble para el día siguiente.
Preguntas frecuentes
¿Puede Escocia declarar unilateralmente la independencia?
Podría intentarlo políticamente, pero carecería de una base clara en el derecho británico y afrontaría graves problemas de reconocimiento y negociación. La vía acordada ofrece mucha más seguridad.
¿Por qué Escocia votó en 2014 y ahora no puede repetirlo?
Porque el referéndum de 2014 fue autorizado mediante una transferencia temporal de competencia acordada con el Gobierno británico.
¿Tiene Gales derecho a celebrar un referéndum?
El Senedd no tiene actualmente competencia para decidir sobre la unión entre Gales e Inglaterra. Necesitaría la participación de Westminster.
¿Quién decide si hay una consulta en Irlanda del Norte?
El secretario de Estado británico. Debe convocarla si considera probable una mayoría favorable a una Irlanda unida.
¿Irlanda del Norte votaría por ser independiente?
El procedimiento actual plantea elegir entre seguir en el Reino Unido o integrarse en una Irlanda unida, no crear un tercer Estado.
Fuentes principales
- House of Commons Library: The United Kingdom and independence
- Tribunal Supremo del Reino Unido: referéndum de independencia escocés
- House of Commons Library: Section 30 Orders
- House of Commons Library: Northern Ireland border polls
- Wales Act 2017: notas explicativas