Teruel: la ciudad del mudéjar y los amantes que España casi siempre olvida
En el interior de Aragón existe una ciudad con torres medievales decoradas con cerámica, una de las historias de amor más conocidas de España y un inesperado conjunto de edificios modernistas.
Se llama Teruel y, pese a su patrimonio, sigue apareciendo mucho menos que otras capitales españolas en nuestras rutas y escapadas.
Su tamaño permite recorrerla caminando, pero tiene contenido suficiente para dedicarle uno o dos días completos. Además, puede combinarse con Albarracín, Dinópolis o una ruta más amplia por la provincia.

POR QUÉ EL MUDÉJAR DE TERUEL ES ESPECIAL
El mudéjar aragonés nació de la combinación de tradiciones constructivas islámicas y cristianas, incorporando también influencias góticas y elementos relacionados con la convivencia cultural de la Edad Media.
La arquitectura mudéjar de Aragón está reconocida como Patrimonio Mundial. En Teruel forman parte de la declaración la torre, el artesonado y el cimborrio de la catedral; la iglesia y torre de San Pedro; la torre de San Martín y la torre de El Salvador.
El ladrillo, la cerámica vidriada, los motivos geométricos y la apariencia de antiguos alminares convierten sus torres en la imagen más característica de la ciudad.
LA TORRE DE EL SALVADOR
La torre de El Salvador es una de las primeras imágenes que recibe quien llega al centro histórico.
Su decoración combina ladrillo y cerámica de colores formando estrellas, arcos y figuras geométricas. La torre funciona como campanario y como puerta sobre la calle, siguiendo una estructura muy característica del mudéjar turolense.
Puede visitarse su interior y subir a la parte superior, aunque conviene comprobar previamente los horarios y las condiciones de acceso.
LA TORRE DE SAN MARTÍN
La torre de San Martín presenta una estructura parecida, pero merece una visita independiente para observar sus detalles y su relación con las calles del casco histórico.
Entre las torres de San Martín y El Salvador existe una leyenda sobre dos constructores enamorados de la misma mujer. Esa historia forma parte de la tradición popular de Teruel, aunque no debe confundirse con la de Isabel de Segura y Diego de Marcilla.
LA CATEDRAL Y SU ARTESONADO
La Catedral de Santa María de Mediavilla reúne varios de los grandes elementos del mudéjar de Teruel.
Su techumbre medieval está decorada con figuras humanas, animales, escenas religiosas, oficios y elementos de la vida cotidiana. No es únicamente una estructura arquitectónica: funciona prácticamente como un gran documento ilustrado de la sociedad medieval.
La torre, el artesonado y el cimborrio forman parte del conjunto reconocido por la UNESCO.
Antes de viajar, comprueba si una celebración religiosa modifica los horarios turísticos.

LOS AMANTES DE TERUEL
La historia más conocida de la ciudad es la de Isabel de Segura y Diego de Marcilla.
Según la tradición, Diego pidió un plazo para conseguir fortuna antes de casarse con Isabel. Regresó cuando ella ya había contraído matrimonio y murió después de que Isabel se negara a darle un beso. Durante el funeral, ella se acercó para besarle y murió junto a él.
En la iglesia de San Pedro puede visitarse el Mausoleo de los Amantes, con las esculturas yacentes de Isabel y Diego. El conjunto permite conocer tanto la leyenda como el patrimonio mudéjar del templo.
La historia se representa cada año durante Las Bodas de Isabel de Segura, cuando el centro de Teruel recrea el ambiente medieval.
PLAZA DEL TORICO Y EL MODERNISMO
La plaza del Torico es el centro de la vida urbana.
Su nombre procede de la pequeña figura de un toro situada sobre una columna. Alrededor aparecen terrazas, soportales y varios de los edificios más reconocibles del modernismo turolense.
A comienzos del siglo XX, la burguesía local impulsó nuevas viviendas y comercios con fachadas decoradas, balcones de hierro, formas vegetales y elementos inspirados en las corrientes modernistas europeas.
Entre los edificios más conocidos se encuentran la Casa Ferrán, la Casa de la Madrileña y El Torico. Teruel forma parte de la Ruta Europea del Modernismo.

DINÓPOLIS
En las afueras de la ciudad se encuentra Dinópolis, un parque científico y de ocio dedicado a los dinosaurios y a la paleontología.
No debe tratarse como una visita rápida. Para una familia o una persona muy interesada en el tema, puede ocupar prácticamente una jornada completa.
Lo más razonable sería dedicar un día a Teruel y otro a Dinópolis, en lugar de intentar comprimir ambas visitas.
CÓMO LLEGAR A TERUEL
Desde Madrid puedes viajar por carretera, autobús o tren, comprobando siempre la duración y los posibles enlaces.
También existen conexiones desde Zaragoza y Valencia, dos ciudades que pueden utilizarse como puntos de entrada dentro de una ruta más amplia.
Teruel no es una ciudad en la que necesites coche para recorrer el centro. El vehículo resulta especialmente útil para añadir Albarracín, las zonas naturales de la provincia o los yacimientos relacionados con los dinosaurios.
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RUTA DE DOS DÍAS
DÍA 1: TERUEL MEDIEVAL Y MODERNISTA
Comienza en la plaza del Torico y observa las fachadas modernistas.
Continúa hacia la torre de El Salvador, la catedral y la torre de San Martín. Reserva después tiempo para visitar la iglesia de San Pedro y el Mausoleo de los Amantes.
Termina el día recorriendo el casco histórico iluminado.
DÍA 2: DINÓPOLIS O ALBARRACÍN
Puedes dedicar la segunda jornada a Dinópolis o viajar hasta Albarracín.
Albarracín no está conectado con Teruel mediante una oferta muy amplia de transporte público, por lo que conviene comprobar excursiones, taxis o vehículo de alquiler.
ENLACES PARA ORGANIZAR EL VIAJE
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