Qué comer en Praga: platos típicos checos que merece la pena probar

Viajar a Praga y comer únicamente alrededor de la Plaza de la Ciudad Vieja sería perderse una parte importante del viaje.

La cocina checa es contundente, poco tímida con las salsas y muy aficionada a combinar carne, patata, col, pan y diferentes tipos de knedlíky, unas masas cocidas que acompañan muchos platos tradicionales.

No es precisamente una gastronomía diseñada para terminar de comer y subir corriendo al Castillo.

Pero tiene bastante más variedad de lo que puede parecer a primera vista.

Estos son los platos y costumbres gastronómicas que tendría en cuenta durante un viaje a Praga.

Svíčková na smetaně

Svíčková na smetaně: uno de los grandes clásicos

Si solamente pruebas un plato tradicional checo durante el viaje, svíčková sería uno de mis candidatos.

Consiste normalmente en carne de vacuno acompañada por una salsa cremosa elaborada con verduras de raíz y servida con houskové knedlíky, unas rebanadas de masa cocida parecidas a pequeños dumplings de pan.

Suele aparecer además con nata y una pequeña cantidad de salsa o confitura de arándanos.

La combinación puede resultar extraña cuando la ves por primera vez.

Funciona bastante mejor de lo que parece.

Es uno de esos platos que resumen perfectamente el tipo de cocina tradicional que encontrarás en muchas hospodas y restaurantes checos.

Vepřo knedlo zelo

Otro nombre que probablemente encontrarás repetido en numerosas cartas.

Vepřo knedlo zelo reúne tres elementos fundamentales:

cerdo asado,

knedlíky,

y col, normalmente chucrut o col preparada de forma similar.

Es uno de los platos más representativos de la cocina casera checa y también uno de los más contundentes.

Mi recomendación logística sería sencilla:

cómelo después de subir al Castillo.

No antes.

Guláš checo

Guláš checo

Aunque asociemos inmediatamente el gulash con Hungría, Chequia tiene su propia tradición.

En Praga encontrarás normalmente un guláš más espeso, preparado con carne y bastante salsa, servido frecuentemente con knedlíky o pan.

No esperes necesariamente la sopa de gulash que puedes encontrar en otras zonas de Europa Central.

Aquí suele funcionar como plato principal.

Es además uno de los platos más habituales en pubs y restaurantes tradicionales.

Smažený sýr: queso frito

Hay conceptos gastronómicos que necesitan una explicación histórica extensa.

Y luego está el smažený sýr.

Es queso.

Está empanado.

Está frito.

Era complicado que saliera mal.

Normalmente se sirve con patatas, ensalada o salsa tártara y durante décadas ha sido una opción muy habitual en restaurantes, cafeterías y establecimientos sencillos.

No es alta cocina.

Tampoco pretende serlo.

Si después de varios días de carne y salsa quieres algo diferente —aunque no necesariamente ligero—, merece la pena probarlo.

Bramboráky

Los bramboráky son tortitas de patata rallada condimentadas normalmente con ajo y mejorana y fritas hasta quedar crujientes.

Pueden aparecer como acompañamiento, como plato sencillo o incluso en puestos y mercados.

Son fáciles de encontrar y una buena opción para probar algo tradicional sin sentarte necesariamente a una comida completa.

Pečené vepřové koleno

Pečené vepřové koleno: codillo de cerdo

Otro de los grandes clásicos centroeuropeos.

El vepřové koleno es codillo de cerdo asado, normalmente servido entero acompañado de mostaza, rábano picante, pan, encurtidos u otras guarniciones.

La ración puede ser enorme.

Si aparece en la carta indicando un peso considerable, no asumas automáticamente que necesitas uno por persona.

En muchos lugares puede compartirse perfectamente.

Es especialmente apropiado para una cena en una cervecería tradicional.

Y probablemente bastante menos apropiado si después tenías previsto correr una media maratón.

Utopenec

Utopenec

Si entras en una hospoda tradicional quizá encuentres utopenec entre los aperitivos.

Se trata de una salchicha conservada en vinagre junto con cebolla y especias.

Su nombre significa aproximadamente “ahogado”.

No porque haya ocurrido ningún accidente culinario, sino porque la salchicha queda literalmente sumergida en el líquido de conservación.

Es uno de los acompañamientos clásicos de la cerveza checa.

Nakládaný hermelín

Otro clásico de pub.

El hermelín es un queso checo de pasta blanda parecido al camembert.

Cuando aparece como nakládaný hermelín, ha sido marinado normalmente en aceite con cebolla, ajo, especias y, en ocasiones, chile.

Se sirve frecuentemente con pan y cerveza.

Es una de esas cosas que quizá no pedirías espontáneamente leyendo únicamente la descripción, pero merece bastante la pena probar.

Knedlíky: los vas a encontrar continuamente

Conviene aprender esta palabra porque aparecerá por todas partes.

Los knedlíky son una de las guarniciones más características de la cocina checa.

Existen diferentes versiones.

Los houskové knedlíky están elaborados principalmente con masa y pan.

Los bramborové knedlíky utilizan patata.

También existen variedades rellenas o dulces.

En muchos platos tradicionales sirven para absorber la salsa.

Por eso no los trataría como simple “pan al lado del plato”.

Forman parte de la comida.

Busca el denní menu a mediodía

Una de las mejores maneras de comer en Praga sin gastar demasiado es buscar restaurantes que ofrezcan denní menu o menú del día.

Está pensado principalmente para la comida del mediodía y es muy habitual entre trabajadores y residentes.

Normalmente ofrece una selección reducida de platos a precios mejores que los de la carta habitual.

Además, puede ser una buena oportunidad para probar comida checa más cotidiana y alejarte un poco del menú diseñado exclusivamente para turistas.

Para encontrarlo, basta muchas veces con alejarse unas calles de los principales monumentos.

La cerveza no es solamente una bebida

En Chequia, la cerveza forma parte de la cultura gastronómica.

Marcas como Pilsner Urquell, Budvar, Staropramen, Kozel o distintas cervezas regionales aparecen continuamente, pero Praga también cuenta con cervecerías y pequeñas fábricas donde probar producciones propias.

Busca la palabra pivovar si quieres localizar una cervecería que produce su propia cerveza.

Y hospoda si buscas algo parecido a un pub o taberna checa tradicional.

Una cosa que merece la pena hacer durante el viaje es salir una noche de Staré Město y buscar una hospoda en barrios como Vinohrady, Žižkov o Holešovice.

No necesitas convertirlo en una expedición antropológica.

Simplemente sentarte, pedir una cerveza y observar cómo funciona un establecimiento utilizado también por gente que vive en la ciudad.

Cerveza checa

¿Y el famoso trdelník?

Llegamos al elefante enrollado en azúcar de la habitación.

El trdelník está hoy por todas partes en el centro de Praga.

Verás masas cilíndricas cocinándose alrededor de un rodillo, cubiertas de azúcar, canela y frutos secos, y frecuentemente rellenadas después con helado, crema, chocolate o prácticamente cualquier cosa que permita Instagram.

¿Está bueno?

Sí.

¿Puedes comerte uno?

Por supuesto.

¿Es el postre tradicional ancestral de Praga que sobrevivió durante siglos hasta que tú llegaste con Ryanair?

No exactamente.

El trdelník está relacionado con tradiciones culinarias de diferentes zonas de Europa Central y su presencia masiva en el centro de Praga es un fenómeno relativamente moderno ligado en gran medida al turismo.

Así que cómetelo si te apetece.

Simplemente no necesitas sentir que has realizado un ritual secreto de la cultura bohemia.

Dulces checos que puedes buscar además del trdelník

Si quieres probar algo más relacionado con la tradición pastelera checa, tienes bastantes opciones.

Las buchty son pequeños bollos horneados que pueden llevar diferentes rellenos.

Los ovocné knedlíky son dumplings dulces rellenos de fruta y acompañados de ingredientes como mantequilla, azúcar, queso fresco o semillas de amapola.

También puedes entrar en una cukrárna, una pastelería o cafetería especializada en dulces.

Y si quieres algo con un nombre especialmente alentador, busca rakvičky.

Significa literalmente “pequeños ataúdes”.

Son dulces ligeros de forma alargada que suelen servirse con nata.

La repostería checa tiene sus métodos para llamar la atención.

Praga también es ciudad de cafés

No todo tiene que ocurrir alrededor de una jarra de cerveza.

Praga posee una larga tradición de cafés históricos vinculada a escritores, artistas e intelectuales.

Puedes conocer algunos de los establecimientos clásicos del centro, pero también encontrarás una escena moderna de cafeterías especialmente interesante en barrios como Vinohrady, Karlín, Holešovice o Letná.

Si vas a permanecer varios días, combinaría ambas cosas:

un café histórico,

y otro establecimiento completamente actual en alguno de los barrios.

Cómo evitar el restaurante turístico más evidente

No creo en reglas como “nunca comas en el centro”.

Hay buenos restaurantes en el centro de Praga.

El problema aparece cuando eliges exclusivamente por proximidad a un monumento sin mirar nada más.

Me generan más dudas los establecimientos con:

menús gigantescos traducidos a media docena de idiomas,

fotografías de absolutamente todos los platos,

personas intentando convencerte para entrar desde la calle,

o una carta construida exclusivamente alrededor de lo que supuestamente espera comer un turista.

Caminar cinco o diez minutos más puede cambiar bastante las opciones.

Y barrios como Vinohrady, Žižkov, Karlín o Holešovice son estupendos para comer fuera del recorrido más turístico.

Qué probaría durante tres días en Praga

Si fuera mi primera visita intentaría repartirlo.

Primer día: svíčková o guláš en un restaurante tradicional.

Segundo día: comida de denní menu y por la noche una hospoda con cerveza, hermelín o utopenec.

Tercer día: vepřo knedlo zelo, smažený sýr o alguna especialidad que todavía no hayas probado.

Entre medias:

una cukrárna,

algún café,

y sí, si quieres, también puedes comerte el trdelník.

No vamos a llamar a la policía gastronómica.

Sigue preparando tu viaje a Praga

Para organizar alojamiento, transporte, entradas, presupuesto y excursiones:

GUÍA COMPLETA DE PRAGA

Si vas a pasar tres días en la ciudad:

PRAGA EN 3 DÍAS

Y para aprender a moverte por los barrios donde encontrarás muchos de estos restaurantes:

TRANSPORTE PÚBLICO EN PRAGA

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